ARAMEO: Cómo los hablantes de la lengua de Jesucristo luchan para mantenerla viva

El idioma predominante de los tiempos bíblicos hoy día es hablado por poco más de medio millón de personas, las cuales están dispersas en todo el globo terráqueo.

Si bien existen muchos dialectos, el arameo tiene la característica de que se conserva sin modificaciones desde la era bíblica, por lo que fácilmente los hablantes del siglo XXI podrían hablar y entenderse con Jesucristo.

No obstante, las constantes guerras y la persecución contra los cristianos se ha convertido en una grave amenaza para la supervivencia de este idioma con más de 3.000 años de antigüedad, que pierde cada vez más fuerza con las nuevas generaciones.

«El arameo era uno de los principales idiomas del antiguo Medio Oriente. Pero desde la Edad Media ha sido reemplazado en gran parte por el árabe y la cultura islámica. Sin embargo, sobrevivió hasta los tiempos modernos entre las comunidades cristianas», asegura Geoffrey Khan, lingüista especializado en idiomas semíticos de la Universidad de Cambridge.

Según la perspectiva del experto, el arameo corre un gran peligro, puesto que para finales de este siglo se pronostica que el 90% de las lenguas que se hablan actualmente, se extinguirán.

Se estima que en la actualidad, entre 500.000 y 900.000 personas en el mundo hablan en alguno de los dialectos de Jesucristo.

Los lingüistas experimentados consideran que se necesita un mínimo de 100.000 hablantes por idioma para que este se mantenga vivo, pero en el caso del arameo, la dispersión de sus conocedores a lo largo del mundo favorece las probabilidades de su extinción.

También se debe tomar en cuenta que muchos de los hablantes jóvenes optarán por usar más el árabe o las lenguas de su país de residencia.

En la actualidad, el arameo se habla en naciones como SiriaIrakTurquía e Irán, pero solo en una que otra región o aldea dentro del territorio.

Muchos no lo saben, pero varios libros bíblicos del Antiguo Testamento, tales como Daniel y Esdras, así como Mateo, que pertenece al Nuevo Testamento, fueron escritos en arameo. Incluso en la versión en español, el Nuevo Testamento conserva frases dichas por Jesús en su lengua; un claro ejemplo es Mateo 27:46 (Jesús exclama: «Eli, Eli, ¿lama sabactani?», que en español quiere decir «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»).

Así como en la actualidad es común ver a ciudadanos de diferentes países ser bilingües o políglotas, Jesús también tenía la cualidad de hablar otros idiomas, pues además de conocer el arameo, Cristo dominaba el hebreo y el griego.

«De hecho, probablemente se debe haber entendido en griego en su diálogo con el gobernador romano Poncio Pilatos», comentó al respecto el monseñor Crisóstomo Juan Gassali, un arzobispo de origen sirio que se desempeña como vicario patriarcal de la iglesia siriano ortodoxa en Argentina.

Aunque la guerra amenaza con convertir al arameo en una lengua muerta como lo es el latín, sus hablantes han tomado conciencia en la importancia de mantenerla presente por su alto valor histórico.

Por ello muchos religiosos que manejan el idioma continúan haciéndolo en sus casas y enseñándolo a sus hijos para que este no pierda fuerza y se pase de generación en generación.